Es un procedimiento breve, reversible, sin secuelas y que no conlleva someterse a ninguna intervención quirúrgica.
Se coloca por la boca bajo control endoscópico y todo el procedimiento se realiza bajo sedación supervisada por un anestesista, por lo que la colocación no provoca ninguna molestia.
Su colocación debe ir acompañada de un seguimiento nutricional y cambio de los hábitos alimenticios para no ganar el peso perdido una vez se retira el balón. |